1 ¿Todo el mundo puede ser hipnotizado?

Si entendemos la hipnosis como un estado focalizado de atención, donde no necesariamente tiene que darse la pérdida de conciencia o la falta de memoria sobre lo que ha sucedido en la sesión, la respuesta rotunda es SI.

Pero si entendemos esta pregunta como si todo el mundo puede alcanzar el trance profundo (sonambúlico) – entendido en términos de hipnosis clásica- con una sugestionabilidad prácticamente total y con pérdida de consciencia, la respuesta sería NO.

Conseguir un trance ligero o medio es relativamente fácil. Llegar a un trance profundo es más complejo; aproximadamente un 80% de sujetos puede llegar sin mucha dificultad a un estadio profundo. Al 20 % restante les sería difícil por diversas variables complicadas de saber o controlar (temor a perder la propia consciencia, prejuicios o creencias, falta de confianza en el inductor, etc.) Pese a este hecho, si usamos la hipnosis a nivel clínico o médico, en la mayoría de las ocasiones es suficiente con un trance medio para obtener resultados.

2 ¿Se puede quedar alguien eternamente dormido?

La hipnosis no es un estado de sueño, aunque muchos de los hipnotizadores de feria (y algunos de los “serios”)  manejen la palabra “Dormir” o la orden “¡Duerme!” como artimaña en sus actuaciones. Hipnosis es un estado de “superconcentración”. Si efectuamos electroencefalograma de una persona en estado hipnótico, el trazado obtenido no se parece en nada al  del sueño, sino que se asemeja al de una persona despierta, atenta, pero en estado de gran tranquilidad y relajación mental.

Tanto si practicamos la autohipnosis (sobre nosotros mismos), como la hipnosis, sobre otra persona, siempre acabaremos saliendo del estado hipnótico. Si por cualquier causa el hipnotizador desapareciera, el sujeto inducido pasaría progresivamente del estado hipnótico al sueño natural y transcurridos diez minutos el paciente este se despertaría y saldría automáticamente del trance.

3 ¿Tiene la hipnosis contra-indicaciones?

La hipnosis y todos los estados y técnicas similares producen un gran beneficio al organismo, ya que ayuda a eliminar tensiones físicas o emocionales, reduce ligeramente la tensión arterial, regula el ritmo cardíaco y respiratorio, equilibra los hemisferios cerebrales y si hablásemos en términos energéticos, reequilibra la bio-energía del cuerpo.

La hipnosis no tiene en absoluto el más mínimo peligro, partiendo de la base de quien la realiza es un terapeuta que domina y conoce la técnica. Lo más peligroso que puede ocurrir en la sesión de hipnosis, es que el paciente se duerma, si esto ocurriera no impediría para nada el llevar a cabo la sesión hipnótica. No existe riesgo alguno en dejarse hipnotizar por un profesional, pero utilizada por aficionados, la hipnosis puede hacer aflorar traumas ocultos sobre los que se pierde todo el control. La hipnosis no es un juego, es una técnica muy potente, que puede ayudar a superar una enfermedad tanto psíquica como física y deben emplearla profesionales afines a ella. La hipnosis cuando está en malas manos es lo mismo que la medicina en manos equivocadas. Por tanto, la hipnosis es uno de los métodos más inocuo y carente de efectos secundarios, siempre y cuando este realizado por personal cualificado y experto.

4 ¿Tiene el hipnotizador algún poder especial?

Rotundamente NO. Cuando se emplea la hipnosis como espectáculo, el hipnotizador se suele presentar con una aureola de poderes mentales excepcionales; esto forma parte del ambiente sugestivo que el inductor empleará para conseguir sus efectos espectaculares. Todo depende de lo sugestionables e impresionables que seamos. Para hipnotizar no se necesitan dotes especiales, aunque sí un mínimo de aptitudes. Por ejemplo una persona tímida, dudosa e insegura de sí misma sería un mal hipnólogo o hipnotizador.

5 ¿Nos podemos hipnotizar a nosotros mismos?

Por supuesto. La autohipnosis es una de las vertientes más interesantes de esta técnica. Para ello podemos utilizar –por ejemplo- un cassette, donde nos grabaremos una inducción para relajarnos progresivamente, incluyendo sugestiones como: “cada vez estoy más tranquilo, mis músculos se van soltando, poco a poco voy sintiendo una relajacion agradable y profunda...” Al final, añadiremos las sugestiones que deseemos implantarnos para diversos fines, como estudiar más y mejor, dejar el tabaco, estar más tranquilos, etc, etc.

6 ¿El hipnotizador puede divulgar mis secretos?

El hipnotizador no tiene ningún control sobre el tema. Por el contrario, el sujeto tiene más control sobre sí mismo, ya que en ese momento tu tienes el control sobre tu propia mente subconsciente. El sujeto puede rechazar cualquier pregunta del hipnotizador. El sujeto puede abrir los ojos, salir del estado de la hipnosis, y salir de la sala en cualquier momento que elija.

7 ¿Puedo cambiar mi conducta en una sola sesión?

No, es del todo imposible cambiar la conducta en una sola sesión, si que es posible experimentar cambios positivos o notarse mejor, pero para cambiar la conducta se necesitaran varias sesiones el número de las cuales dependerá de cada persona. Una depresión, por ejemplo, es imposible curarla en una sesión, de hecho la primera sesión es la que peor resultados tiene.

8 ¿Sólo sirve para débiles mentales o de voluntad débil?

La mayor culpa de la creencia de este mito, se sitúa en la práctica de la hipnosis de espectáculo. Obviamente a todo el mundo le gusta parecer que es inteligente, por lo que es bueno desmitificarlo. Está comprobado científicamente que la inteligencia correlaciona en positivo con el trance hipnótico; es decir, a más inteligencia más probabilidad de entrar en trance hipnótico.

Contrariamente a lo que suele pensarse las personas de menor coeficiente intelectual son infinitamente más difíciles de hipnotizar, mientras que las de mayor inteligencia son mucho más fáciles de hipnotizar. Esto es debido a su mayor facilidad para concentrarse y también a que son más propensos a superar los miedos y reticencias que pueden bloquear el proceso hipnótico.

9 ¿La hipnosis implica una pérdida de la voluntad?

Si no hay voluntad por parte del paciente para ser hipnotizada no habrá hipnosis. No puede inducirse la hipnosis sin la colaboración del paciente. La hipnosis es un trabajo en equipo formado por el terapeuta y el paciente, donde ambos tienen voluntad, uno en aplicar la hipnosis y el otro en recibirla. Si el paciente no quiere y se resiste a ello, no hay hipnosis.

10 ¿Que siente una persona cuando esta en estado hipnotico?

Lo que se suele sentir es mucha paz y tranquilidad. Es un estado en donde nada ni nadie te molesta y se pueden sentir sensaciones corporales y emocionales agradables. Pero es curioso que algunas personas cuando salen de la hipnosis y se les pregunta si les parece que han sido hipnotizados, la mayoría contesta que no, aunque haya sido evidente el hecho.

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